Psicoterapia para adultos y adolescentes · Caballito, CABA

Un lugar paraponer en palabraslo que le pasa.

Soy Lic. Camila Duarte, psicóloga. Acompaño a personas que están atravesando un momento difícil, sin apuro y sin respuestas hechas. La primera entrevista es sin cargo.

Lic. Camila Duarte, psicóloga

Lic. Camila Duarte

Psicóloga · M.N. 68.412

La primera entrevista es sin cargoPresencial en Caballito y por videollamadaTodo lo que se habla queda entre nosotrosAdultos y adolescentes desde 14 añosA su ritmo, sin apuroLa primera entrevista es sin cargoPresencial en Caballito y por videollamadaTodo lo que se habla queda entre nosotrosAdultos y adolescentes desde 14 añosA su ritmo, sin apuroLa primera entrevista es sin cargoPresencial en Caballito y por videollamadaTodo lo que se habla queda entre nosotrosAdultos y adolescentes desde 14 añosA su ritmo, sin apuroLa primera entrevista es sin cargoPresencial en Caballito y por videollamadaTodo lo que se habla queda entre nosotrosAdultos y adolescentes desde 14 añosA su ritmo, sin apuro
En qué puedo acompañarlo

No hace falta estar muy mal para pedir ayuda.

Alcanza con que algo le esté pesando más de lo que puede solo. Estos son algunos de los motivos por los que la gente llega al consultorio.

Ansiedad y ataques de pánico

Esa sensación de que algo malo va a pasar, el pecho apretado, la cabeza que no para nunca.

Angustia y tristeza

Cuando cuesta levantarse, nada entusiasma como antes y ni siquiera encuentra bien el motivo.

Duelos y pérdidas

La muerte de alguien querido, una separación, un trabajo que se terminó. Poner en palabras alivia.

Vínculos y pareja

Discusiones que se repiten siempre igual, distancia, la sensación de no ser escuchado.

Autoestima y límites

Sentir que nunca alcanza, esa voz interna que exige, la dificultad para decir que no.

Estrés y trabajo

Agotamiento, insomnio, la cabeza puesta en la oficina también los domingos a la tarde.

¿No se ve reflejado en ninguno? También está bien. Escríbame igual y lo charlamos.

El consultorio: dos sillones enfrentados junto a la ventana
12

años acompañando a personas en Caballito

Cómo trabajo

Una hora por semana que es enteramente suya.

No tengo una respuesta lista para lo que le pasa, y desconfíe de quien se la ofrezca. Lo que sí tengo es un espacio donde puede hablar sin que nadie lo juzgue, lo apure ni le diga qué tiene que sentir.

Mi trabajo es escucharlo con atención y ayudarlo a entender qué le está pasando, para que sea usted el que pueda decidir con más claridad.

  • Licenciada en Psicología (UBA) · M.N. 68.412
  • Orientación psicoanalítica, con herramientas prácticas para el día a día
  • Formación en ansiedad, duelos y acompañamiento de adolescentes
Mientras tanto

Un minuto de calma, ahora mismo.

Si está pasando un momento de ansiedad, pruebe esto antes de seguir leyendo. Apoye los pies en el piso, afloje los hombros y siga el círculo con la respiración: cuatro tiempos para tomar aire, siete para sostenerlo y ocho para soltarlo.

No reemplaza a nada ni cura nada. Es un truco simple que baja las pulsaciones y le devuelve unos segundos para pensar.

Cuando quiera

Cómo empezar

Tres pasos, y el primero es el más difícil.

1

Me escribe

Un mensaje por WhatsApp contándome en dos líneas qué lo trae. No hace falta que sepa explicarlo bien: para eso estamos.

2

Nos conocemos

La primera entrevista es sin cargo. Charlamos con calma, usted ve si se siente cómodo y yo le cuento cómo podríamos trabajar.

3

Empezamos

Si decide seguir, nos vemos una vez por semana, siempre el mismo día y a la misma hora. Ese lugar queda guardado para usted.

Un rincón del consultorio con luz de la tarde
Dónde nos vemos

Como a usted le quede mejor.

En el consultorio

Un lugar tranquilo y con luz natural en Av. Rivadavia 4900, 3º B — Caballito, CABA. A dos cuadras del subte, con la sala de espera separada para que nunca se cruce con nadie.

Por videollamada

Desde su casa o desde donde esté, en el país o en el exterior. Funciona igual de bien: lo único que hace falta es un rato a solas y buena señal.

Horarios

Lunes a viernes, de 9 a 20 h
Sábados por la mañana con turno

Confidencialidad

Todo lo que se habla queda entre nosotros.
Sin excepciones y sin plazos.

Lo que cuentan quienes ya pasaron por acá.

Llegué sin saber muy bien qué me pasaba y me fui entendiendo de a poco. Nunca sentí que me apuraran.
M., 41 años
Después de la separación no podía sola. Un año más tarde soy otra persona, y lo digo en serio.
L., 35 años
Iba a probar tres encuentros y me quedé dos años. Fue la mejor decisión que tomé en mucho tiempo.
J., 52 años
Mi hijo adolescente no quería ni escuchar la palabra psicóloga. Hoy va solo y contento.
S., 48 años
Las videollamadas me salvaron: viajo mucho por trabajo y nunca perdí la continuidad.
R., 38 años
Aprendí a poner límites sin sentirme culpable. Parece poca cosa y me cambió la vida entera.
V., 29 años
Llegué sin saber muy bien qué me pasaba y me fui entendiendo de a poco. Nunca sentí que me apuraran.
M., 41 años
Después de la separación no podía sola. Un año más tarde soy otra persona, y lo digo en serio.
L., 35 años
Iba a probar tres encuentros y me quedé dos años. Fue la mejor decisión que tomé en mucho tiempo.
J., 52 años
Mi hijo adolescente no quería ni escuchar la palabra psicóloga. Hoy va solo y contento.
S., 48 años
Las videollamadas me salvaron: viajo mucho por trabajo y nunca perdí la continuidad.
R., 38 años
Aprendí a poner límites sin sentirme culpable. Parece poca cosa y me cambió la vida entera.
V., 29 años
Llegué sin saber muy bien qué me pasaba y me fui entendiendo de a poco. Nunca sentí que me apuraran.
M., 41 años
Después de la separación no podía sola. Un año más tarde soy otra persona, y lo digo en serio.
L., 35 años
Iba a probar tres encuentros y me quedé dos años. Fue la mejor decisión que tomé en mucho tiempo.
J., 52 años
Mi hijo adolescente no quería ni escuchar la palabra psicóloga. Hoy va solo y contento.
S., 48 años
Las videollamadas me salvaron: viajo mucho por trabajo y nunca perdí la continuidad.
R., 38 años
Aprendí a poner límites sin sentirme culpable. Parece poca cosa y me cambió la vida entera.
V., 29 años
Llegué sin saber muy bien qué me pasaba y me fui entendiendo de a poco. Nunca sentí que me apuraran.
M., 41 años
Después de la separación no podía sola. Un año más tarde soy otra persona, y lo digo en serio.
L., 35 años
Iba a probar tres encuentros y me quedé dos años. Fue la mejor decisión que tomé en mucho tiempo.
J., 52 años
Mi hijo adolescente no quería ni escuchar la palabra psicóloga. Hoy va solo y contento.
S., 48 años
Las videollamadas me salvaron: viajo mucho por trabajo y nunca perdí la continuidad.
R., 38 años
Aprendí a poner límites sin sentirme culpable. Parece poca cosa y me cambió la vida entera.
V., 29 años

Publicados con autorización de cada persona y solo con la inicial del nombre. Cuidar la intimidad de quien confía no es un detalle: es el trabajo.

Preguntas frecuentes

Las dudas de siempre, contestadas de frente.

Si le quedó alguna sin responder, escríbame y se la contesto sin compromiso, aunque después decida no empezar.

Es una charla, nada más que eso. Usted me cuenta lo que tenga ganas de contar, yo le hago algunas preguntas y sobre el final le digo con franqueza si creo que puedo ayudarlo. Es sin cargo y no lo compromete a nada.

Dar el primer paso es lo más difícil.
El resto lo hacemos juntos.

Escríbame por WhatsApp y coordinamos la primera entrevista. Es sin cargo, dura una hora y no lo compromete a nada.

Escribirme por WhatsApp+54 9 11 3333-0000